El gluten está presente en muchas cosas ricas de esas que tanto nos gusta comer, pero lamentablemente puede hacernos sentir un verdadero infierno. Esta proteína se encuentra en el trigo, centeno y cebada, y puede provocar digestiones muy pesadas. 

Ahora bien, hay que separar y diferenciar entre la persona que es celíaca y aquella que sufre de intolerancia al gluten. El primer caso corresponde a un desorden autoinmuneprovocado por una reacción ante el gluten, que se traduce en un daño permanente en el intestino y afecta a una de cada 100 personas. 

Por otra parte, la intolerancia es la sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC), y si bien puede tener casi los mismos síntomas que el celíaco, no presenta los daños fisiológicos. Además, así como el celíaco puede ser perfectamente diagnosticado por medio de un examen, el intolerante el al gluten no corre con la misma suerte, ya que se conoce muy poco de esta enfermedad todavía. Es más, aún no descartan que tenga una causa psicológica. 

Sin embargo, hay muchos síntomas que pueden confundirse entre ambas condiciones, pero a estos nueve deberías prestarle atención porque podrían alertarte sobre una posible intolerancia. 

Ten ojo si...

1. Las pastas siempre te caen mal

Lo mismo suele pasarte con el pan o las cosas dulces. No siempre es fácil conectar estas dos cosas, por lo que los expertos recomiendan llevar un diario de alimentación para identificar los desencadenantes. 

2. Te sientes hinchada muchas veces

Si bien la hinchazón puede ser por diferentes motivos, si digieres mal el gluten tu estómago puede estar sufriendo las consecuencias, sobre todo, con las comidas pesadas. 

3. Piel seca y descamada

No tiene respaldo científico, pero muchos pacientes con sensibilidad al gluten dicen tener problemas en la piel. 

4. Pierdes peso sin querer

Si estás perdiendo peso de forma involuntaria deberías consultar a un profesional. En el caso de los celíacos se debe a que no absorben bien los alimentos porque el intestino está dañado, pero en una intolerancia puede deberse justamente al mal estar que provoca comer, y sin darte cuenta puedes estar comiendo menos. 

5. No puedes concentrarte

Como la sensiblidad al gluten puede tener una razón neurológica, su intolerancia podría afectar a tu concentración según sugieren los expertos. 

6. Sientes que no tienes fuerzas

Un estudio realizado en el 2014 arrojó que luego de estar tres días ingiriendo gluten, las personas intolerantes a esta proteína presentaron síntomas de depresión. Por lo tanto, los cambios de ánimo, la sensación de depresión y la ansiedad de comer cosas con gluten también pueden ser un síntoma. 

7. Pasas del estreñimiento a la diarrea

Esto es un síntoma de SGCN, eso sí, siempre que el cambio sea notorio. 

8. Mala memoria

Esto también se asocia a la intolerancia al gluten. 

9. Siesta después de la siesta

El nivel de cansancio es tanto que necesitas dormir más. Ahora, si comes proteínas y verduras deberías poder mantener y controlar los niveles de energía. La comida chatarra da sueño. Por esa razón, muchas personas dicen que al dejar de comer gluten su energía se dispara.